11/1/2007 11:46 h CONTRA LA DEPRESIÓN DE LOS ANIMALES
Veterinarios de EEUU recetan Prozac a perros y gatos para corregir su comportamiento
AGENCIAS LOS ÁNGELES
Los veterinarios de EEUU recetan tratamientos antidepresivos para curar las alteraciones del comportamiento, la ansiedad y la agresividad de los animales de compañía.
Si un gato araña todos los muebles u orina en cada esquina de la casa, es muy posible que esté deprimido. Para corregir estos comportamientos ,los veterinarios estadounidenses recomiendan que los felinos ingieran media pastilla de 10 miligramos de Prozac una vez al día.
Este tratamiento se emplea en gatos y perros, pero también es útil para caballos y otros animales que demuestren, a su manera, que necesitan ayuda.
Reducir la agresividad o estimular el apetito.
Richard Martin, propietario de la clínica veterinaria Brentwood, ha afirmado en la publicación Los Angeles Times que hace cinco años "se administraban antidepresivos a menos del 1%" de sus pacientes. "Hoy el 5% de los perros y gatos hospitalizados en la clínica toman fármacos para reequilibrar su comportamiento", ha agregado.
"Se trata de una solución a una patología grave, que si no se resuelve puede llevar a los propietarios a abandonar a los animales o a acabar con ellos", según ha dicho el veterinario.
Fármacos psicoactivos
En el 2001, la Universidad de California publicó una investigación que demostró que la fluoxetina, un componente del Prozac, reduce las ganas de orinar compulsivas de los gatos. Elyse Kent, directora sanitaria del Hospital para gatos de Los Ángeles asegura que hace 12 años que cura a los felinos con fármacos psicoactivos para que no "orinen de manera compulsiva o para que no sean agresivos con los propietarios".
Curtis Eng, jefe de la unidad de médicos del Zoo de Los Ángeles piensa que los antidepresivos a veces son necesarios para complementar las terapias tradicionales y pone como ejemplo el caso de Minyak, un macho orangután que, a causa de una insuficiencia respiratoria, no comía suficiente y los antidepresivos le estimularon el apetito. Gracias a la terapia se recuperó y tuvo un hijo en el 2005.
EL uso de cualquier medicación tiene que estar supervisada por un veterinario y aunque solo se dice una nota al final del articulo hay que recordar que es una ayuda y que por si sola no soluciona el problema de comportamiento del animal a no ser que lo que estemos buscando es tener a nuestra mascota enganchada al antidepresivo.
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viernes, 19 de enero de 2007
jueves, 11 de enero de 2007
Juguetes de perros y cómo utilizarlos
Para los perros y otros compañeros animales, los juguetes no son un lujo, sino una necesidad. Los juguetes ayudan a combatir el aburrimiento de los perros que se quedan solos e incluso pueden ayudar a prevenir el desarrollo de algunos problemas de comportamiento.
Los perros a menudo están más que dispuestos a jugar con cualquier objeto que puedan agarrar. Eso quiere decir que usted tiene que tener especial cuidado al vigilar el tiempo de juego de su perro para prevenir cualquier actividad "no programada".
Juguetes "seguros"
Muchos factores contribuyen a la seguridad o el peligro que un juguete representa y varios de ellos dependen del tamaño, el nivel de actividad y las preferencias de su perro. Otro factor es el entorno en el que su perro pasa su tiempo. Aunque no podemos garantizar el entusiasmo o la seguridad de su perro con algún determinado juguete, sí podemos ofrecer las siguientes pautas.
Tenga cuidado
Las cosas que son normalmente las más atractivas para los perros son justamente las cosas más peligrosas. Haga su casa segura para el perro guardando hilos, cintas, ligas, juguetes de niños, medias pantalones y cualquier otra cosa que se podría ingerir.
Los juguetes deben ser adecuados para el tamaño de su perro. Bolas y otros juguetes que son demasiado pequeños se pueden tragar fácilmente o se pueden quedar atascados en la garganta de su perro.
Evite o altere cualquier juguete que no sea seguro para el perro, quitando cintas, hilos, ojos u otras piezas que se puedan masticar e ingerir. Descarte juguetes que comienzan a desbaratarse o a los que se le han arrancado partes. Usted también debe evitar juegos de lucha de la cuerda con perros que tienen personalidades dominantes. (Tales juegos entre perros están normalmente bien.)
Pregúntele a su veterinario que juguetes de cuero crudo son seguros y cuáles no lo son. A menos que su veterinario diga lo contrario, su perro debe jugar con cosas para masticar, tales como pezuñas, orejas de cerdo y cueros crudos únicamente bajo su supervisión. Los juguetes de goma muy dura son más seguros y duran más.
Tome nota de cualquier juguete que contenga un "chillador" enterrado en el centro. Su perro podrá sentir que tiene que encontrar y destruir la fuente del chillido y la podría ingerir - en cuyo caso, los objetos chilladores se deben usar únicamente bajo su supervisión.
Revise etiquetas para ver qué dicen sobre la seguridad para los niños. Busque juguetes rellenos cuyas etiquetas digan que son seguros para niños menores de tres años de edad y que no contienen ningún material de relleno peligroso. Los materiales de relleno problemáticos incluyen cosas como cáscaras de nueces y cuentas de poliestireno, pero incluso los rellenos "seguros" no son realmente digeribles. Recuerde que los juguetes suaves no son indestructibles, pero algunos son más duraderos que otros. Los juguetes suaves deben ser lavables en la lavadora.
Juguetes recomendados
Juguetes activos
Juguetes de goma muy dura, tales como productos tipo Nylabone® y los productos tipo Kong®, se encuentran disponibles en diversas formas y tamaños y puede ser divertido masticarlos y cargarlos por doquier.
Normalmente, los juguetes de "soga" se encuentran disponibles en forma de "hueso" con los extremos anudados.
Las pelotas de tenis son juguetes magníficos para los perros, pero esté pendiente de cualquier pelota que se haya rajado por masticar y descártela.
Juguetes para distraerse
Los juguetes tipo Kong, sobre todo cuando se les llena con golosinas desmenuzadas -o, mejor aun, una mezcla de golosinas desmenuzadas y su pienso - pueden mantener entretenido a un perrito o perro por horas. Sólo si mastica diligentemente puede su perro llegar a las golosinas, y, cuando lo haga, únicamente en trocitos. Asegúrese de elegir un juguete tipo Kong de tamaño adecuado para su perro.
Los juguetes de "caja ocupada”son cubos de goma grandes con lugares en donde se pueden ocultar golosinas. Sólo si mueve el cubo con la nariz, la boca y las patas podrá su perro dar con las golosinas.
Juguetes de confort
Los juguetes rellenos suaves son buenos para varios fines, pero no son convenientes para todos los perros. Para algunos perros, el juguete relleno debe ser lo suficientemente pequeño para cargarlo por doquier. Para los perros que quieren agitar o "matar" el juguete, el juguete debe ser del tamaño que una "presa" sería para un perro de ese tamaño (el tamaño de un ratón, un conejo o un pato).
La ropa sucia, tal como una camiseta, una funda de almohada, una toalla o una frazada vieja, puede darle mucho confort a un perro, ¡sobre todo si el objeto huele como usted! Tenga presente que el objeto se podría destruir al sacudirse, cargar y empujar con la nariz.
¡Aproveche los juguetes al máximo!
* Alterne los juguetes de su perro cada semana, dándole sólo unos cuantos a la misma vez. Mantenga fácilmente accesible una variedad de tipos. Si su perro tiene uno favorito, como un "bebé" suave, quizás quiera dejar ése disponible todo el tiempo.
* Suministre juguetes que ofrecen variedad - por lo menos un juguete para cargar, otro para "matar", otro para rodar y uno para "mimar".
* Jugar al escondite es un juego divertido para los perros. Los juguetes "encontrados" a menudo son mucho más atractivos que los juguetes que se introducen obviamente. Hacer un juego interactivo de encontrar juguetes o golosinas es una buena actividad para un "día lluvioso" para su perro y permite que gaste su energía sin necesidad de mucho espacio.
* Muchos de los juguetes de su perro deben ser interactivos. El juego interactivo es muy importante para su perro por que él necesita tiempo activo con la gente - y tal juego también mejora el apego entre usted y su mascota. Al concentrarse en una tarea específica -tal como devolver una pelota, Kong o Frisbee® repetidamente o jugar al escondite con golosinas o juguetes- su perro podrá expeler energía mental y física acumulada en poco tiempo y espacio. Esto reduce en gran medida el estrés debido al confinamiento, aislamiento o aburrimiento. Para perros jóvenes no entrenados, con mucha energía, el juego interactivo también les ofrece la oportunidad de socialización y les ayuda a aprender acerca del comportamiento aceptable e inaceptable, como brincar.
Para los perros y otros compañeros animales, los juguetes no son un lujo, sino una necesidad. Los juguetes ayudan a combatir el aburrimiento de los perros que se quedan solos e incluso pueden ayudar a prevenir el desarrollo de algunos problemas de comportamiento.
Los perros a menudo están más que dispuestos a jugar con cualquier objeto que puedan agarrar. Eso quiere decir que usted tiene que tener especial cuidado al vigilar el tiempo de juego de su perro para prevenir cualquier actividad "no programada".
Juguetes "seguros"
Muchos factores contribuyen a la seguridad o el peligro que un juguete representa y varios de ellos dependen del tamaño, el nivel de actividad y las preferencias de su perro. Otro factor es el entorno en el que su perro pasa su tiempo. Aunque no podemos garantizar el entusiasmo o la seguridad de su perro con algún determinado juguete, sí podemos ofrecer las siguientes pautas.
Tenga cuidado
Las cosas que son normalmente las más atractivas para los perros son justamente las cosas más peligrosas. Haga su casa segura para el perro guardando hilos, cintas, ligas, juguetes de niños, medias pantalones y cualquier otra cosa que se podría ingerir.
Los juguetes deben ser adecuados para el tamaño de su perro. Bolas y otros juguetes que son demasiado pequeños se pueden tragar fácilmente o se pueden quedar atascados en la garganta de su perro.
Evite o altere cualquier juguete que no sea seguro para el perro, quitando cintas, hilos, ojos u otras piezas que se puedan masticar e ingerir. Descarte juguetes que comienzan a desbaratarse o a los que se le han arrancado partes. Usted también debe evitar juegos de lucha de la cuerda con perros que tienen personalidades dominantes. (Tales juegos entre perros están normalmente bien.)
Pregúntele a su veterinario que juguetes de cuero crudo son seguros y cuáles no lo son. A menos que su veterinario diga lo contrario, su perro debe jugar con cosas para masticar, tales como pezuñas, orejas de cerdo y cueros crudos únicamente bajo su supervisión. Los juguetes de goma muy dura son más seguros y duran más.
Tome nota de cualquier juguete que contenga un "chillador" enterrado en el centro. Su perro podrá sentir que tiene que encontrar y destruir la fuente del chillido y la podría ingerir - en cuyo caso, los objetos chilladores se deben usar únicamente bajo su supervisión.
Revise etiquetas para ver qué dicen sobre la seguridad para los niños. Busque juguetes rellenos cuyas etiquetas digan que son seguros para niños menores de tres años de edad y que no contienen ningún material de relleno peligroso. Los materiales de relleno problemáticos incluyen cosas como cáscaras de nueces y cuentas de poliestireno, pero incluso los rellenos "seguros" no son realmente digeribles. Recuerde que los juguetes suaves no son indestructibles, pero algunos son más duraderos que otros. Los juguetes suaves deben ser lavables en la lavadora.
Juguetes recomendados
Juguetes activos
Juguetes de goma muy dura, tales como productos tipo Nylabone® y los productos tipo Kong®, se encuentran disponibles en diversas formas y tamaños y puede ser divertido masticarlos y cargarlos por doquier.
Normalmente, los juguetes de "soga" se encuentran disponibles en forma de "hueso" con los extremos anudados.
Las pelotas de tenis son juguetes magníficos para los perros, pero esté pendiente de cualquier pelota que se haya rajado por masticar y descártela.
Juguetes para distraerse
Los juguetes tipo Kong, sobre todo cuando se les llena con golosinas desmenuzadas -o, mejor aun, una mezcla de golosinas desmenuzadas y su pienso - pueden mantener entretenido a un perrito o perro por horas. Sólo si mastica diligentemente puede su perro llegar a las golosinas, y, cuando lo haga, únicamente en trocitos. Asegúrese de elegir un juguete tipo Kong de tamaño adecuado para su perro.
Los juguetes de "caja ocupada”son cubos de goma grandes con lugares en donde se pueden ocultar golosinas. Sólo si mueve el cubo con la nariz, la boca y las patas podrá su perro dar con las golosinas.
Juguetes de confort
Los juguetes rellenos suaves son buenos para varios fines, pero no son convenientes para todos los perros. Para algunos perros, el juguete relleno debe ser lo suficientemente pequeño para cargarlo por doquier. Para los perros que quieren agitar o "matar" el juguete, el juguete debe ser del tamaño que una "presa" sería para un perro de ese tamaño (el tamaño de un ratón, un conejo o un pato).
La ropa sucia, tal como una camiseta, una funda de almohada, una toalla o una frazada vieja, puede darle mucho confort a un perro, ¡sobre todo si el objeto huele como usted! Tenga presente que el objeto se podría destruir al sacudirse, cargar y empujar con la nariz.
¡Aproveche los juguetes al máximo!
* Alterne los juguetes de su perro cada semana, dándole sólo unos cuantos a la misma vez. Mantenga fácilmente accesible una variedad de tipos. Si su perro tiene uno favorito, como un "bebé" suave, quizás quiera dejar ése disponible todo el tiempo.
* Suministre juguetes que ofrecen variedad - por lo menos un juguete para cargar, otro para "matar", otro para rodar y uno para "mimar".
* Jugar al escondite es un juego divertido para los perros. Los juguetes "encontrados" a menudo son mucho más atractivos que los juguetes que se introducen obviamente. Hacer un juego interactivo de encontrar juguetes o golosinas es una buena actividad para un "día lluvioso" para su perro y permite que gaste su energía sin necesidad de mucho espacio.
* Muchos de los juguetes de su perro deben ser interactivos. El juego interactivo es muy importante para su perro por que él necesita tiempo activo con la gente - y tal juego también mejora el apego entre usted y su mascota. Al concentrarse en una tarea específica -tal como devolver una pelota, Kong o Frisbee® repetidamente o jugar al escondite con golosinas o juguetes- su perro podrá expeler energía mental y física acumulada en poco tiempo y espacio. Esto reduce en gran medida el estrés debido al confinamiento, aislamiento o aburrimiento. Para perros jóvenes no entrenados, con mucha energía, el juego interactivo también les ofrece la oportunidad de socialización y les ayuda a aprender acerca del comportamiento aceptable e inaceptable, como brincar.
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Educación,
Juguete Kong
Cómo reducir la ansiedad por separación en los perros
Los perros con ansiedad por separación exhiben problemas de comportamiento cuando se les deja solos. Típicamente, tendrán una reacción de ansiedad dramática dentro de poco tiempo (20-45 minutos) después de que sus dueños los dejen. Los más comunes de estos comportamientos son:
* Cavar, masticar y arañar puertas o ventanas en un intento por escaparse y reunirse con sus dueños
* Aullar, ladrar y llorar en un intento por lograr que sus dueños regresen
* Orinarse y defecar (incluso con perros entrenados sobre dónde hacer sus necesidades) como resultado de la angustia
¿Por qué sufren los perros de ansiedad por separación?
No entendemos por completo por qué algunos perros sufren de ansiedad por separación y por qué, en circunstancias similares, otros no. Sin embargo, es importante saber que la destrucción y el ensuciamiento de la casa con sus necesidades pueden ocurrir a menudo con la ansiedad por separación y no porque el perro esté tratando de castigar o vengarse de su dueño por dejarlo solo. En realidad, son parte de una reacción de pánico.
La ansiedad por separación ocurre a veces:
* Cuando a un perro acostumbrado a la compañía humana constante se le deja solo por primera vez
* Después de un intervalo largo, tal como vacaciones, durante el cual el dueño y el perro están juntos constantemente
* Después de un evento traumático (desde el punto de vista del perro), tal como un periodo de tiempo pasado en un refugio o en una perrera
* Después de un cambio en la rutina o estructura de la familia (tal como un hijo que se va a la universidad, un cambio en el horario de trabajo, la mudanza a una casa nueva, o una mascota o persona nueva en la casa)
¿Cómo sé si mi perro tiene ansiedad por separación?
Ya que hay muchos motivos por los comportamientos asociados con la ansiedad por separación, es esencial diagnosticar correctamente el motivo del comportamiento antes de proceder con el
tratamiento. Si la mayoría, incluso todas, las siguientes declaraciones son ciertas acerca de su perro, es posible que tenga un problema de ansiedad por separación:
* El comportamiento ocurre exclusiva o principalmente cuando se le deja solo.
* Él lo sigue de habitación a habitación cuando usted está en casa.
* Exhibe comportamientos efusivos y frenéticos al saludarlo cuando llega a la casa.
* El comportamiento siempre ocurre cuando se le deja solo, sea por un periodo de tiempo corto o largo.
* Reacciona con agitación, depresión o ansiedad cuando usted se prepara para salir de la casa.
* No le gusta quedarse solo fuera de la casa.
Qué hacer si su perro tiene ansiedad por separación
Para un problema de ansiedad por separación menor, las siguientes técnicas podrán ser útiles por sí solas. Para problemas más severos, estas técnicas se deben utilizar junto con un proceso de desensibilización
* Evite que sus salidas y llegadas parezcan algo fuera de lo común. Por ejemplo, cuando llegue a casa, no le haga caso a su perro durante los primeros minutos, y luego acarícielo calmadamente. Eso podrá ser difícil para usted, ¡pero es importante!
* Deje a su perro con una prenda de ropa que huela a usted, tal como una camiseta vieja en la que usted ha dormido recientemente.
* Establezca un "indicio de seguridad" - una palabra o acción que usted utiliza cada vez que se va de la casa para decirle a su perro que regresará. Normalmente, los perros aprenden a asociar ciertos indicios con ausencias cortas de sus dueños. Por ejemplo, cuando usted saca la basura, su perro sabe que usted regresará inmediatamente, y no se siente ansioso. Por lo tanto, es útil asociar un indicio de seguridad con sus ausencias de corta duración.
Algunos ejemplos de indicios de seguridad son una radio encendido, una televisión encendida o un juguete (uno que no tenga materiales de relleno peligrosos y que no se pueda despedazar). Utilice su indicio de seguridad durante sesiones de practica con su perro. Asegúrese de evitar presentarle a su perro el indicio de seguridad cuando se vaya por un periodo de tiempo más largo de lo que él pueda tolerar. Si lo hace, se perderá el valor del indicio de seguridad. Dejar una radio encendido para darle compañía a su perro no es en sí particularmente útil, pero una radio encendido puede ser eficaz si usted lo ha usado constantemente como un indicio de seguridad en sus sesiones de práctica. Si su perro mastica destructivamente como parte de su angustia por
separación, es buena idea ofrecerle un artículo para masticar como indicio de seguridad. Juguetes de goma muy dura que se pueden llenar de golosinas y productos tipo Nylabone® son buenas opciones.
Técnicas de desensibilización para casos más severos de ansiedad por separación
El tratamiento principal para casos más severos de ansiedad por separación es un proceso sistemático que acostumbra a su perro a quedarse solo. Usted debe enseñarle a su perro a permanecer calmado durante partidas de "práctica" y ausencias cortas. Recomendamos el siguiente procedimiento:
* Comience a llevar a cabo sus actividades de partida normales (buscar las llaves, ponerse el abrigo), luego, vuelva a sentarse. Repita este paso hasta que su perro no muestre ninguna angustia en reacción a sus actividades.
* Ahora, lleve a cabo sus actividades de partida normales y vaya a la puerta y ábrala, y luego, vuelva a sentarse.
* Ahora, salga por la puerta, dejando la puerta abierta, y regrese.
* Por último, salga por la puerta, cierre la puerta y regrese inmediatamente. Acostumbre a su perro a estar solo poco a poco, con la puerta cerrada, por varios segundos.
* Proceda muy gradualmente de un paso a otro, repitiendo cada paso hasta que su perro no muestre indicios de angustia. El número de repeticiones variará, dependiendo de la severidad del problema. En caso de que, en cualquier momento durante este proceso, sus acciones produzcan una respuesta de ansiedad en su perro, ha procedido demasiado rápido. Regrese a un paso anterior en el proceso y practique este paso hasta que el perro no muestre ninguna reacción de angustia, y luego proceda con el próximo paso.
* Una vez que su perro esté tolerando el que usted esté del otro lado de la puerta por varios segundos, comience ausencias de duración corta. Este paso implica darle al perro un indicio verbal (por ejemplo, "Regresaré"), saliendo y luego regresando dentro de un minuto. Su regreso debe ser como si fuera algo común. No le haga caso a su perro o salúdelo tranquila y calmadamente. Si él no muestra indicios de angustia, repita la práctica. Si parece ansioso, espere hasta que se relaje antes de repetir la práctica. Aumente gradualmente el tiempo que usted está ausente.
* Practique todas las ausencias que sean posibles que duren menos de 10 minutos. Puede hacer muchas partidas dentro de una sesión si su perro se relaja lo suficiente entre partidas. También debe dispersar partidas y ausencias de corta duración de práctica durante todo el día.
* Una vez que su perro pueda aceptar las ausencias a corto plazo (30-90 minutos), normalmente podrá aceptar intervalos más largos solo y usted no tendrá que repetir ese proceso cada vez que piense ausentarse por más tiempo. La parte difícil es al principio, pero el trabajo se vuelve más fácil a medida que usted avanza. No obstante, debe proceder lentamente al principio. La cantidad de tiempo depende de la severidad de su problema.
Otra técnica para reducir la ansiedad por separación de su perro es practicar las actividades de entrenamiento comunes "siéntate-quédate" o "abajo-quédate", utilizando el refuerzo positivo. Su objetivo es que su perro lo pierda de vista brevemente mientras queda en la posición "quédate" y, por lo tanto, enseñarle a su perro que puede permanecer calmada y felizmente en un lugar mientras usted va a otro. Para hacer esto, usted aumenta gradualmente la distancia que se aparta de su perro. Al avanzar, puede hacer esto durante el transcurso de sus actividades cotidianas normales. Por ejemplo, si está viendo televisión con su perro a su lado y se levanta para buscar un bocado, dígale que se quede y salga usted de la habitación. Cuando regrese, déle una golosina o elógielo tranquilamente. No castigue nunca a su perro durante estas sesiones de entrenamiento.
Soluciones interinas
Ya que los tratamientos que se describen más arriba pueden tomar tiempo y debido a que un perro con ansiedad por separación pueda hacerse daños graves él mismo o a su casa en el ínterin, considere estas sugerencias para ayudarle a usted y su perro a corto plazo.
* Consulte con su veterinario acerca de la posibilidad de farmacoterapia. Un buen medicamento contra la ansiedad no debe sedar a su perro, sino simplemente reducir su ansiedad mientras usted está ausente. Tal medicamento es una medida temporal y se debe utilizar junto con técnicas de modificación de conducta.
* Lleve a su perro a una guardería para perros o una perrera que suministra alojamiento y comida.
* Deje a su perro con un amigo, un miembro de la familia o un vecino.
* Lleve a su perro al trabajo, incluso por medio día, de ser posible.
Lo que no ayudará con un problema de ansiedad por separación
* Castigar a su perro. El castigo no es una forma eficaz para tratar la ansiedad por separación. De hecho, castigar a su perro después de que usted regresa a casa podrá aumentar su ansiedad por separación.
* Conseguir otra mascota como compañero para su perro. Normalmente, esto no ayuda a un perro ansioso porque su ansiedad es resultado de su separación de usted, su persona, no simplemente el resultado de estar solo.
* Encerrar a su perro en una jaula. Su perro todavía podrá tener reacciones de ansiedad en la jaula. Podrá orinarse, defecar, aullar o incluso lesionarse en un intento por escaparse de la jaula.
* Dejar la radio encendido (a menos que el radio se utilice con un "indicio de seguridad", como se describe más arriba).
La ansiedad por separación no es resultado de desobediencia o falta de entrenamiento. Es una reacción de pánico.
Adaptado de material desarrollado originalmente por especialistas en el comportamiento aplicado de animales en el Dumb Friends League, Denver, Colorado.
©2000 Dumb Friends League y ©2003 La HSUS. Todos los derechos reservados.
Los perros con ansiedad por separación exhiben problemas de comportamiento cuando se les deja solos. Típicamente, tendrán una reacción de ansiedad dramática dentro de poco tiempo (20-45 minutos) después de que sus dueños los dejen. Los más comunes de estos comportamientos son:
* Cavar, masticar y arañar puertas o ventanas en un intento por escaparse y reunirse con sus dueños
* Aullar, ladrar y llorar en un intento por lograr que sus dueños regresen
* Orinarse y defecar (incluso con perros entrenados sobre dónde hacer sus necesidades) como resultado de la angustia
¿Por qué sufren los perros de ansiedad por separación?
No entendemos por completo por qué algunos perros sufren de ansiedad por separación y por qué, en circunstancias similares, otros no. Sin embargo, es importante saber que la destrucción y el ensuciamiento de la casa con sus necesidades pueden ocurrir a menudo con la ansiedad por separación y no porque el perro esté tratando de castigar o vengarse de su dueño por dejarlo solo. En realidad, son parte de una reacción de pánico.
La ansiedad por separación ocurre a veces:
* Cuando a un perro acostumbrado a la compañía humana constante se le deja solo por primera vez
* Después de un intervalo largo, tal como vacaciones, durante el cual el dueño y el perro están juntos constantemente
* Después de un evento traumático (desde el punto de vista del perro), tal como un periodo de tiempo pasado en un refugio o en una perrera
* Después de un cambio en la rutina o estructura de la familia (tal como un hijo que se va a la universidad, un cambio en el horario de trabajo, la mudanza a una casa nueva, o una mascota o persona nueva en la casa)
¿Cómo sé si mi perro tiene ansiedad por separación?
Ya que hay muchos motivos por los comportamientos asociados con la ansiedad por separación, es esencial diagnosticar correctamente el motivo del comportamiento antes de proceder con el
tratamiento. Si la mayoría, incluso todas, las siguientes declaraciones son ciertas acerca de su perro, es posible que tenga un problema de ansiedad por separación:
* El comportamiento ocurre exclusiva o principalmente cuando se le deja solo.
* Él lo sigue de habitación a habitación cuando usted está en casa.
* Exhibe comportamientos efusivos y frenéticos al saludarlo cuando llega a la casa.
* El comportamiento siempre ocurre cuando se le deja solo, sea por un periodo de tiempo corto o largo.
* Reacciona con agitación, depresión o ansiedad cuando usted se prepara para salir de la casa.
* No le gusta quedarse solo fuera de la casa.
Qué hacer si su perro tiene ansiedad por separación
Para un problema de ansiedad por separación menor, las siguientes técnicas podrán ser útiles por sí solas. Para problemas más severos, estas técnicas se deben utilizar junto con un proceso de desensibilización
* Evite que sus salidas y llegadas parezcan algo fuera de lo común. Por ejemplo, cuando llegue a casa, no le haga caso a su perro durante los primeros minutos, y luego acarícielo calmadamente. Eso podrá ser difícil para usted, ¡pero es importante!
* Deje a su perro con una prenda de ropa que huela a usted, tal como una camiseta vieja en la que usted ha dormido recientemente.
* Establezca un "indicio de seguridad" - una palabra o acción que usted utiliza cada vez que se va de la casa para decirle a su perro que regresará. Normalmente, los perros aprenden a asociar ciertos indicios con ausencias cortas de sus dueños. Por ejemplo, cuando usted saca la basura, su perro sabe que usted regresará inmediatamente, y no se siente ansioso. Por lo tanto, es útil asociar un indicio de seguridad con sus ausencias de corta duración.
Algunos ejemplos de indicios de seguridad son una radio encendido, una televisión encendida o un juguete (uno que no tenga materiales de relleno peligrosos y que no se pueda despedazar). Utilice su indicio de seguridad durante sesiones de practica con su perro. Asegúrese de evitar presentarle a su perro el indicio de seguridad cuando se vaya por un periodo de tiempo más largo de lo que él pueda tolerar. Si lo hace, se perderá el valor del indicio de seguridad. Dejar una radio encendido para darle compañía a su perro no es en sí particularmente útil, pero una radio encendido puede ser eficaz si usted lo ha usado constantemente como un indicio de seguridad en sus sesiones de práctica. Si su perro mastica destructivamente como parte de su angustia por
separación, es buena idea ofrecerle un artículo para masticar como indicio de seguridad. Juguetes de goma muy dura que se pueden llenar de golosinas y productos tipo Nylabone® son buenas opciones.
Técnicas de desensibilización para casos más severos de ansiedad por separación
El tratamiento principal para casos más severos de ansiedad por separación es un proceso sistemático que acostumbra a su perro a quedarse solo. Usted debe enseñarle a su perro a permanecer calmado durante partidas de "práctica" y ausencias cortas. Recomendamos el siguiente procedimiento:
* Comience a llevar a cabo sus actividades de partida normales (buscar las llaves, ponerse el abrigo), luego, vuelva a sentarse. Repita este paso hasta que su perro no muestre ninguna angustia en reacción a sus actividades.
* Ahora, lleve a cabo sus actividades de partida normales y vaya a la puerta y ábrala, y luego, vuelva a sentarse.
* Ahora, salga por la puerta, dejando la puerta abierta, y regrese.
* Por último, salga por la puerta, cierre la puerta y regrese inmediatamente. Acostumbre a su perro a estar solo poco a poco, con la puerta cerrada, por varios segundos.
* Proceda muy gradualmente de un paso a otro, repitiendo cada paso hasta que su perro no muestre indicios de angustia. El número de repeticiones variará, dependiendo de la severidad del problema. En caso de que, en cualquier momento durante este proceso, sus acciones produzcan una respuesta de ansiedad en su perro, ha procedido demasiado rápido. Regrese a un paso anterior en el proceso y practique este paso hasta que el perro no muestre ninguna reacción de angustia, y luego proceda con el próximo paso.
* Una vez que su perro esté tolerando el que usted esté del otro lado de la puerta por varios segundos, comience ausencias de duración corta. Este paso implica darle al perro un indicio verbal (por ejemplo, "Regresaré"), saliendo y luego regresando dentro de un minuto. Su regreso debe ser como si fuera algo común. No le haga caso a su perro o salúdelo tranquila y calmadamente. Si él no muestra indicios de angustia, repita la práctica. Si parece ansioso, espere hasta que se relaje antes de repetir la práctica. Aumente gradualmente el tiempo que usted está ausente.
* Practique todas las ausencias que sean posibles que duren menos de 10 minutos. Puede hacer muchas partidas dentro de una sesión si su perro se relaja lo suficiente entre partidas. También debe dispersar partidas y ausencias de corta duración de práctica durante todo el día.
* Una vez que su perro pueda aceptar las ausencias a corto plazo (30-90 minutos), normalmente podrá aceptar intervalos más largos solo y usted no tendrá que repetir ese proceso cada vez que piense ausentarse por más tiempo. La parte difícil es al principio, pero el trabajo se vuelve más fácil a medida que usted avanza. No obstante, debe proceder lentamente al principio. La cantidad de tiempo depende de la severidad de su problema.
Otra técnica para reducir la ansiedad por separación de su perro es practicar las actividades de entrenamiento comunes "siéntate-quédate" o "abajo-quédate", utilizando el refuerzo positivo. Su objetivo es que su perro lo pierda de vista brevemente mientras queda en la posición "quédate" y, por lo tanto, enseñarle a su perro que puede permanecer calmada y felizmente en un lugar mientras usted va a otro. Para hacer esto, usted aumenta gradualmente la distancia que se aparta de su perro. Al avanzar, puede hacer esto durante el transcurso de sus actividades cotidianas normales. Por ejemplo, si está viendo televisión con su perro a su lado y se levanta para buscar un bocado, dígale que se quede y salga usted de la habitación. Cuando regrese, déle una golosina o elógielo tranquilamente. No castigue nunca a su perro durante estas sesiones de entrenamiento.
Soluciones interinas
Ya que los tratamientos que se describen más arriba pueden tomar tiempo y debido a que un perro con ansiedad por separación pueda hacerse daños graves él mismo o a su casa en el ínterin, considere estas sugerencias para ayudarle a usted y su perro a corto plazo.
* Consulte con su veterinario acerca de la posibilidad de farmacoterapia. Un buen medicamento contra la ansiedad no debe sedar a su perro, sino simplemente reducir su ansiedad mientras usted está ausente. Tal medicamento es una medida temporal y se debe utilizar junto con técnicas de modificación de conducta.
* Lleve a su perro a una guardería para perros o una perrera que suministra alojamiento y comida.
* Deje a su perro con un amigo, un miembro de la familia o un vecino.
* Lleve a su perro al trabajo, incluso por medio día, de ser posible.
Lo que no ayudará con un problema de ansiedad por separación
* Castigar a su perro. El castigo no es una forma eficaz para tratar la ansiedad por separación. De hecho, castigar a su perro después de que usted regresa a casa podrá aumentar su ansiedad por separación.
* Conseguir otra mascota como compañero para su perro. Normalmente, esto no ayuda a un perro ansioso porque su ansiedad es resultado de su separación de usted, su persona, no simplemente el resultado de estar solo.
* Encerrar a su perro en una jaula. Su perro todavía podrá tener reacciones de ansiedad en la jaula. Podrá orinarse, defecar, aullar o incluso lesionarse en un intento por escaparse de la jaula.
* Dejar la radio encendido (a menos que el radio se utilice con un "indicio de seguridad", como se describe más arriba).
La ansiedad por separación no es resultado de desobediencia o falta de entrenamiento. Es una reacción de pánico.
Adaptado de material desarrollado originalmente por especialistas en el comportamiento aplicado de animales en el Dumb Friends League, Denver, Colorado.
©2000 Dumb Friends League y ©2003 La HSUS. Todos los derechos reservados.
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Educación
TESTS DE INTELIGENCIA
Condiciones previas a los tests.
El perro ha de tener al menos un año de edad. De lo contrario los resultados pueden ser bajos, solamente porque aún no ha madurado.
Debe examinarle su dueño habitual, y al menos ha de haber vivido con el unos 3 o 4 meses.
Debe haber vivido al menos ese mismo tiempo en el lugar donde se realizan los tests.
No es necesario ni conveniente hacer todas las pruebas el mismo día, es mejor repartirlas en varios días.
El perro ha de estar en ayunas (en algunos tests se usa la comida como motivación).
En algunos tests se necesitan accesorios. Tenerlo preparado con antelación. En casi todos hace falta un cronómetro o, al menos, un reloj con segundero.
No deben repetirse los tests. Se puntúan en la primera prueba, salgan como salgan.
No hay que ponerse nerviosos si el perro no responde tan bien como nos gustaría. Le pondremos nervioso a él y empeoraremos la situación. Hay que tomarse todo como un juego (el perro trabajará mejor si piensa que está jugando con nosotros).
Test 1. Capacidad de observación.
En un momento del día en que no sacamos al perro a pasear, hacer todos los gestos (sin llamarle) que hacemos cuando le sacamos de paseo. Por ejemplo, coger el abrigo, las llaves y su correa, y nos quedamos quietos sin ir hasta la puerta.
El perro corre a la puerta o viene a nosotros excitado - 5 puntos.
Si no se mueve, nos dirigimos hacia la puerta. El perro se acerca a nosotros - 4 puntos.
Si tampoco se mueve, abrimos la puerta unos milímetros. Si viene - 3 puntos.
Si sigue sin moverse pero nos vigila atentamente - 2 puntos.
Si no nos atiende en absoluto - 1 punto.
Test 2. Resolver problemas.
Enseñamos una golosina al perro (algo que le guste), le dejamos que lo huela y lo tapamos con una lata. Ponemos en marcha el cronómetro.
Si empuja la lata y obtiene la comida en 5 segundos o menos - 5 puntos.
Entre 5 y 15 segundos - 4 puntos.
Entre 15 y 30 segundos - 3 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 2 puntos.
Si olfatea la lata pero no lo consigue en menos de 1 minuto - 1 punto.
Si desde que la tapamos no hace ningún esfuerzo para alcanzar la comida - 0 puntos.
Test 3. Atención al entorno.
Mientras el perro está fuera de la casa, cambiamos la disposición de algunos muebles en una habitación que el perro conoce. Añadir un par de sillas, mover una mesa a otro lado de la sala... Tiene que notarse que ha cambiado algo. Cuando entra el perro ponemos el cronómetro en marcha.
Si en 15 segundos el perro se da cuenta de que ha cambiado algo y empieza a explorar y olfatear - 5 puntos.
Si se dá cuenta entre los 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Si parece darse cuenta (observa con atención) pero no explora - 2 puntos.
Si tras 1 minuto el perro permanece indiferente - 1 punto.
Test 4. Resolver problemas.
Se toma una manta pequeña o una toalla de baño, y se le deja al perro olfatearla. El perro ha de estar despierto y activo. Rápidamente le tapamos la cabeza de forma que no pueda ver nada y ponemos en marcha el cronómetro.
Si se descubre la cabeza en menos de 15 segundos - 5 puntos.
Entre 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Entre 1 y 2 minutos - 2 puntos.
Si no se ha liberado tras 2 minutos - 1 punto.
Test 5. Interpretación de gestos (aprendizaje social).
En un momento en que el perro esté sentado a un par de metros de nosotros (sin haberselo ordenado), le miramos a los ojos. En cuanto nos mire esperamos 2 o 3 segundos y le dedicamos una sonrisa, sin hacer más gestos.
Si viene a nosotros moviendo la cola - 5 puntos.
Si se acerca pero no llega hasta nosotros, o no mueve la cola - 4 puntos.
Si cambia de posición, se tumba o se levanta sin acercarse - 3 puntos.
Si se aleja - 2 puntos.
Si no presta atención - 1 punto.
Test 6. Resolver problemas.
Igual que el test 2, pero con más dificultad de maniulación de objetos. En lugar de una lata se emplea un trapo o toalla pequeña, con la que le tapamos la golosina.
La consigue en menos de 15 segundos - 5 puntos.
Entre 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Entre 1 y 2 minutos - 2 puntos.
Si intenta cogerla pero abandona - 1 punto.
Si la ignora - 0 puntos.
Test 7. Memoria a corto plazo.
Ha de hacerse siempre antes que el test 8. En una habitación despejada, enseñamos al perro una golosina que no tenga olor fuerte, y se la dejamos olfatear para que sepa que es comida. Con alguien sujetandole (si es preciso) y asegurandonos de que nos vea, colocamos la golosina en una esquina de la habitación. Sacamos al perro durante unos 10 segundos y le hacemos entrar de nuevo en la habitación, poniendo el cronómetro en marcha.
Si va directo a la comida - 5 puntos.
Si olfateando va casi directo - 4 puntos.
Si se pone a buscar al azar y la encuentra en menos de 45 segundos - 3 puntos.
Si busca pero en 45 segundos no lo ha encontrado - 2 puntos.
Si no se esfuerza en buscar la comida - 1 punto.
Test 8. Memoria a largo plazo.
Ha de hacerse inmediatamente después del test 7. Se hace exactamente lo mismo (poner la comida en un rincón diferente al del test anterior), y se saca al perro de la habitación 5 minutos. Al entrar de nuevo arrancamos el cronómetro.
Si va directo a la comida - 5 puntos.
Si va directo a donde estaba la comida en el test 7, y luego al correcto - 4 puntos.
Si olfatea y encuentra la comida casi directamente - 3 puntos.
Si busca al azar y lo encuentra por casualidad antes de 45 segundos - 2 puntos.
Si no lo encuentra antes de 45 segundos - 1 punto.
Si no intenta buscarlo - 0 puntos.
Test 9. Resolver problemas y manipular.
Se pone una tabla sobre un par de guias de teléfonos, de forma que quepan las patas del perro pero no pueda meter la cabeza debajo. Se sujeta con peso suficiente como para que no pueda levantar la tabla. Se le muestra comida al perro y se deja que la huela. A continuación se pone debajo de la tabla (el perro tiene que verlo) y se pone en marcha el cronómetro.>
Si lo saca con las patas en menos de 1 minuto - 5 puntos.
Si lo saca entre 1 y 3 minutos - 4 puntos.
Si lo intenta pero a los 3 minutos no lo ha conseguido sacar - 3 puntos.
Si no usa las patas y solo intenta alcanzarlo con la boca - 2 puntos.
Si no intenta alcanzar la comida - 1 punto.
Test 10. Comprender lenguaje.
Con el perro sentado a un par de metros de nosotros, y usando el tono de voz que empleamos para llamarle, pronunciamos una palabra cualquiera que no se parezca a su nombre.
Si responde a la llamada - 3 puntos.
Si no acude, pronunciamos otra palabra en el mismo tono. Si esta vez viene - 2 puntos.
Si tampoco se acerca, pronunciamos su nombre, añadiendo "ven" o la palabra que usemos para llamarle. Si viene - 5 puntos.
Si no viene, repetimos su nombre por segunda vez. Si ahora viene - 4 puntos.
Si no se mueve en ningún caso - 1 punto.
Test 11. Aprendizaje.
Este es complicado. Se trata de hacer que el perro aprenda una orden nueva. No hay que pedir nada demasiado complicado, solo algo sencillo que el perro no haya hecho nunca. Por ejemplo, sentado a nuestro lado, una orden para que se levante y se gire sentandose frente a nosotros.
La primera vez diremos la orden y como el perro no sabrá que queremos, le guiaremos a esa posición. Le felicitaremos y premiaremos con alguna golosina.
Repetimos la orden dos veces más, ayudandole.
Repetimos la orden 2 veces más, pero ahora esperaremos un instante antes de ayudarle, guiandole con la correa.
Repetimos la orden, sin movernos para nada (es un tanteo). Si cumple la orden, aunque sea torpemente, le daremos 6 puntos.
Si falla, repetimos 10 veces más, ayudandole. Después hacemos otro tanteo sin ayudarle. Si lo hace bien - 5 puntos.
Si vuelve a fallar, 10 pruebas más. Si en el siguiente tanteo lo hace bien - 3 puntos.
Si se levanta e intenta hacer algo, pero no cumple la orden - 1 punto.
Si después de las 30 pruebas que llevamos, sigue sin hacer nada - 0 puntos.
Test 12. Resolver problemas.
Es el más complicado. Se coloca una muestra de comida en un sitio de forma que el perro la vea (antes se la habremos dado a olfatear, y tiene que ver como la colocamos ahí). Sin embargo, el perro no puede acercarse directamente, y ha de dar un rodeo, alejandose de la comida, hasta encontrar un camino para llegar a ella. Por ejemplo se puede usar una caja grande abierta por un extremo, y con una ranura por donde el perro vea la comida pero no pueda pasar. La solucción será rodear la caja y entrar por el otro lado (no debe poderla mover ni alcanzar la comida con las patas). Se suelta al perro y se pone en marcha el cronómetro.
Si rodea el obstáculo y alcanza la comida en menos de 15 segundos - 5 puntos.
Si tarda entre 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Entre 1 y 2 minutos - puntos.
Si intenta alcanzar la comida metiendo la pata por la ranura, pero no intenta otro camino - 1 punto.
Si no hace ningún esfuerzo por llegar a la comida - 0 puntos.
Evaluación y Resultados.
Se suman todos los puntos conseguidos en las diversas pruebas.
54 puntos o más: Es un perro prácticamente superdotado, y es bastante inusual encontrar un perro con este nivel de inteligencia. Según diversos estudios, apenas el 5% de los perros lo alcanza, y eso entre las razas más inteligentes.
De 48 a 53 puntos: Perro de clase superior y con un alto nivel de inteligencia.
De 42 a 47 puntos: Nivel medio-alto. Tiene la capacidad de llevar a cabo cualquier tarea de las que se exigen a un perro corriente.
De 30 a 41 puntos: Nivel de inteligencia media. En ciertos trabajos se mostrará muy dotado, pero no tanto para otros.
De 24 a 29 puntos: Nivel bajo. A veces muestra destellos de agudeza, pero la mayor parte del tiempo tendrá algunas dificultades para entender lo que queremos de él. Aprenderá el mínimo de órdenes básicas (sentarse, acudir a la llamada, y poco más). Su utilidad dependerá de su inteligencia instintiva, es decir, de las capacidades que es capaz de desarrollar por la herencia genética de su raza.
De 18 a 23 puntos: Límite de la normalidad. Trabaja sin problemas en un entorno organizado y de poca actividad, y si no se le presentan situaciones nuevas.
Menos de 18 puntos: Deficiente. La convivencia con estos animales puede presentar problemas.
El perro ha de tener al menos un año de edad. De lo contrario los resultados pueden ser bajos, solamente porque aún no ha madurado.
Debe examinarle su dueño habitual, y al menos ha de haber vivido con el unos 3 o 4 meses.
Debe haber vivido al menos ese mismo tiempo en el lugar donde se realizan los tests.
No es necesario ni conveniente hacer todas las pruebas el mismo día, es mejor repartirlas en varios días.
El perro ha de estar en ayunas (en algunos tests se usa la comida como motivación).
En algunos tests se necesitan accesorios. Tenerlo preparado con antelación. En casi todos hace falta un cronómetro o, al menos, un reloj con segundero.
No deben repetirse los tests. Se puntúan en la primera prueba, salgan como salgan.
No hay que ponerse nerviosos si el perro no responde tan bien como nos gustaría. Le pondremos nervioso a él y empeoraremos la situación. Hay que tomarse todo como un juego (el perro trabajará mejor si piensa que está jugando con nosotros).
Test 1. Capacidad de observación.
En un momento del día en que no sacamos al perro a pasear, hacer todos los gestos (sin llamarle) que hacemos cuando le sacamos de paseo. Por ejemplo, coger el abrigo, las llaves y su correa, y nos quedamos quietos sin ir hasta la puerta.
El perro corre a la puerta o viene a nosotros excitado - 5 puntos.
Si no se mueve, nos dirigimos hacia la puerta. El perro se acerca a nosotros - 4 puntos.
Si tampoco se mueve, abrimos la puerta unos milímetros. Si viene - 3 puntos.
Si sigue sin moverse pero nos vigila atentamente - 2 puntos.
Si no nos atiende en absoluto - 1 punto.
Test 2. Resolver problemas.
Enseñamos una golosina al perro (algo que le guste), le dejamos que lo huela y lo tapamos con una lata. Ponemos en marcha el cronómetro.
Si empuja la lata y obtiene la comida en 5 segundos o menos - 5 puntos.
Entre 5 y 15 segundos - 4 puntos.
Entre 15 y 30 segundos - 3 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 2 puntos.
Si olfatea la lata pero no lo consigue en menos de 1 minuto - 1 punto.
Si desde que la tapamos no hace ningún esfuerzo para alcanzar la comida - 0 puntos.
Test 3. Atención al entorno.
Mientras el perro está fuera de la casa, cambiamos la disposición de algunos muebles en una habitación que el perro conoce. Añadir un par de sillas, mover una mesa a otro lado de la sala... Tiene que notarse que ha cambiado algo. Cuando entra el perro ponemos el cronómetro en marcha.
Si en 15 segundos el perro se da cuenta de que ha cambiado algo y empieza a explorar y olfatear - 5 puntos.
Si se dá cuenta entre los 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Si parece darse cuenta (observa con atención) pero no explora - 2 puntos.
Si tras 1 minuto el perro permanece indiferente - 1 punto.
Test 4. Resolver problemas.
Se toma una manta pequeña o una toalla de baño, y se le deja al perro olfatearla. El perro ha de estar despierto y activo. Rápidamente le tapamos la cabeza de forma que no pueda ver nada y ponemos en marcha el cronómetro.
Si se descubre la cabeza en menos de 15 segundos - 5 puntos.
Entre 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Entre 1 y 2 minutos - 2 puntos.
Si no se ha liberado tras 2 minutos - 1 punto.
Test 5. Interpretación de gestos (aprendizaje social).
En un momento en que el perro esté sentado a un par de metros de nosotros (sin haberselo ordenado), le miramos a los ojos. En cuanto nos mire esperamos 2 o 3 segundos y le dedicamos una sonrisa, sin hacer más gestos.
Si viene a nosotros moviendo la cola - 5 puntos.
Si se acerca pero no llega hasta nosotros, o no mueve la cola - 4 puntos.
Si cambia de posición, se tumba o se levanta sin acercarse - 3 puntos.
Si se aleja - 2 puntos.
Si no presta atención - 1 punto.
Test 6. Resolver problemas.
Igual que el test 2, pero con más dificultad de maniulación de objetos. En lugar de una lata se emplea un trapo o toalla pequeña, con la que le tapamos la golosina.
La consigue en menos de 15 segundos - 5 puntos.
Entre 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Entre 1 y 2 minutos - 2 puntos.
Si intenta cogerla pero abandona - 1 punto.
Si la ignora - 0 puntos.
Test 7. Memoria a corto plazo.
Ha de hacerse siempre antes que el test 8. En una habitación despejada, enseñamos al perro una golosina que no tenga olor fuerte, y se la dejamos olfatear para que sepa que es comida. Con alguien sujetandole (si es preciso) y asegurandonos de que nos vea, colocamos la golosina en una esquina de la habitación. Sacamos al perro durante unos 10 segundos y le hacemos entrar de nuevo en la habitación, poniendo el cronómetro en marcha.
Si va directo a la comida - 5 puntos.
Si olfateando va casi directo - 4 puntos.
Si se pone a buscar al azar y la encuentra en menos de 45 segundos - 3 puntos.
Si busca pero en 45 segundos no lo ha encontrado - 2 puntos.
Si no se esfuerza en buscar la comida - 1 punto.
Test 8. Memoria a largo plazo.
Ha de hacerse inmediatamente después del test 7. Se hace exactamente lo mismo (poner la comida en un rincón diferente al del test anterior), y se saca al perro de la habitación 5 minutos. Al entrar de nuevo arrancamos el cronómetro.
Si va directo a la comida - 5 puntos.
Si va directo a donde estaba la comida en el test 7, y luego al correcto - 4 puntos.
Si olfatea y encuentra la comida casi directamente - 3 puntos.
Si busca al azar y lo encuentra por casualidad antes de 45 segundos - 2 puntos.
Si no lo encuentra antes de 45 segundos - 1 punto.
Si no intenta buscarlo - 0 puntos.
Test 9. Resolver problemas y manipular.
Se pone una tabla sobre un par de guias de teléfonos, de forma que quepan las patas del perro pero no pueda meter la cabeza debajo. Se sujeta con peso suficiente como para que no pueda levantar la tabla. Se le muestra comida al perro y se deja que la huela. A continuación se pone debajo de la tabla (el perro tiene que verlo) y se pone en marcha el cronómetro.>
Si lo saca con las patas en menos de 1 minuto - 5 puntos.
Si lo saca entre 1 y 3 minutos - 4 puntos.
Si lo intenta pero a los 3 minutos no lo ha conseguido sacar - 3 puntos.
Si no usa las patas y solo intenta alcanzarlo con la boca - 2 puntos.
Si no intenta alcanzar la comida - 1 punto.
Test 10. Comprender lenguaje.
Con el perro sentado a un par de metros de nosotros, y usando el tono de voz que empleamos para llamarle, pronunciamos una palabra cualquiera que no se parezca a su nombre.
Si responde a la llamada - 3 puntos.
Si no acude, pronunciamos otra palabra en el mismo tono. Si esta vez viene - 2 puntos.
Si tampoco se acerca, pronunciamos su nombre, añadiendo "ven" o la palabra que usemos para llamarle. Si viene - 5 puntos.
Si no viene, repetimos su nombre por segunda vez. Si ahora viene - 4 puntos.
Si no se mueve en ningún caso - 1 punto.
Test 11. Aprendizaje.
Este es complicado. Se trata de hacer que el perro aprenda una orden nueva. No hay que pedir nada demasiado complicado, solo algo sencillo que el perro no haya hecho nunca. Por ejemplo, sentado a nuestro lado, una orden para que se levante y se gire sentandose frente a nosotros.
La primera vez diremos la orden y como el perro no sabrá que queremos, le guiaremos a esa posición. Le felicitaremos y premiaremos con alguna golosina.
Repetimos la orden dos veces más, ayudandole.
Repetimos la orden 2 veces más, pero ahora esperaremos un instante antes de ayudarle, guiandole con la correa.
Repetimos la orden, sin movernos para nada (es un tanteo). Si cumple la orden, aunque sea torpemente, le daremos 6 puntos.
Si falla, repetimos 10 veces más, ayudandole. Después hacemos otro tanteo sin ayudarle. Si lo hace bien - 5 puntos.
Si vuelve a fallar, 10 pruebas más. Si en el siguiente tanteo lo hace bien - 3 puntos.
Si se levanta e intenta hacer algo, pero no cumple la orden - 1 punto.
Si después de las 30 pruebas que llevamos, sigue sin hacer nada - 0 puntos.
Test 12. Resolver problemas.
Es el más complicado. Se coloca una muestra de comida en un sitio de forma que el perro la vea (antes se la habremos dado a olfatear, y tiene que ver como la colocamos ahí). Sin embargo, el perro no puede acercarse directamente, y ha de dar un rodeo, alejandose de la comida, hasta encontrar un camino para llegar a ella. Por ejemplo se puede usar una caja grande abierta por un extremo, y con una ranura por donde el perro vea la comida pero no pueda pasar. La solucción será rodear la caja y entrar por el otro lado (no debe poderla mover ni alcanzar la comida con las patas). Se suelta al perro y se pone en marcha el cronómetro.
Si rodea el obstáculo y alcanza la comida en menos de 15 segundos - 5 puntos.
Si tarda entre 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Entre 1 y 2 minutos - puntos.
Si intenta alcanzar la comida metiendo la pata por la ranura, pero no intenta otro camino - 1 punto.
Si no hace ningún esfuerzo por llegar a la comida - 0 puntos.
Evaluación y Resultados.
Se suman todos los puntos conseguidos en las diversas pruebas.
54 puntos o más: Es un perro prácticamente superdotado, y es bastante inusual encontrar un perro con este nivel de inteligencia. Según diversos estudios, apenas el 5% de los perros lo alcanza, y eso entre las razas más inteligentes.
De 48 a 53 puntos: Perro de clase superior y con un alto nivel de inteligencia.
De 42 a 47 puntos: Nivel medio-alto. Tiene la capacidad de llevar a cabo cualquier tarea de las que se exigen a un perro corriente.
De 30 a 41 puntos: Nivel de inteligencia media. En ciertos trabajos se mostrará muy dotado, pero no tanto para otros.
De 24 a 29 puntos: Nivel bajo. A veces muestra destellos de agudeza, pero la mayor parte del tiempo tendrá algunas dificultades para entender lo que queremos de él. Aprenderá el mínimo de órdenes básicas (sentarse, acudir a la llamada, y poco más). Su utilidad dependerá de su inteligencia instintiva, es decir, de las capacidades que es capaz de desarrollar por la herencia genética de su raza.
De 18 a 23 puntos: Límite de la normalidad. Trabaja sin problemas en un entorno organizado y de poca actividad, y si no se le presentan situaciones nuevas.
Menos de 18 puntos: Deficiente. La convivencia con estos animales puede presentar problemas.
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Educación
miércoles, 10 de enero de 2007
EL CACHORRO
ALGUNOS DATOS
ETAPAS EN EL DESARROLLO DEL COMPORTAMIENTO
PRENATAL.................CONCEPCION A NACIMIENTO
NEONATAL.................DE LAS 0 A LAS 2 SEMANAS
TRANSICIONAL..........DE LAS 2 A LAS 3 SEMANAS
SOCIALIZACION.........DE LAS 3 A LAS 12 SEMANAS
JUVENIL.....................DE LOS 3 A LOS 8 MESES
ADULTA......................DE LOS 8 A LOS 12 MESES
MADURA.....................DE 1 A LOS 2 AÑOS
TEMPERATURAS CORPORALES NORMALES
PRIMEROS DIAS..................DE 32º A 36º
PRIMERA SEMANA...............DE 35º A 37º
2ª A 3ª SEMANA....................DE 37º A 38º
2ª A 3ª SEMANA....................DE 37º A 38º
CUARTA SEMANA................ DE 38º A 40º
RESUMEN DE PREVENCION DE PROBLEMAS RELACIONADOS CON EL DESARROLLO DEL COMPORTAMIENTO
* Socialización de los cachorros con la perra y otros cachorros antes de las 6 semanas
* Rechazar los cachorros huérfanos o encanijados
* Desensibilizar a los cachorros a las 3 - 8 semanas de edad. Se adaptará rápidamente a estos estímulos y el efecto será permanente
* No aislar a los cachorros durante mas de 4 horas al día durante el período sensitivo
* No utilizar el aislamiento como forma de castigo
* Socializar a los cachorros entre las 6 y 12 semanas.
* Continuar reforzando la vinculación social en el período juvenil
GENERALIDADES
• Interacción con otros cachorros durante las 4 a 8 semanas de vida
• Interacción con las personas durante las 5 a 12 semanas de vida
• A partir de los 2 meses se le someterá a todos los ambientes que pueda ser sometido el animal cuando sea adulto (ruidos, aspirador, secador, lavadoras, coches, trafico)
• Tocarle todas las partes del cuerpo, cepillarle, abrirle la boca, cortarle las uñas, etc.
ENSEÑAR A ELIMINAR
• A partir de las 7 semanas, enseñarle siempre a eliminar fuera de la casa. Este es el momento en el que el perro elige el sustrato en el que eliminara pero hasta que llegue a los 6 ó 9 meses no dejara de tener errores. A partir de dicha edad si tuviese problemas de incontinencia fecal o urinaria habrá que hacerle una revisión veterinaria.
· Sacarle fuera cada 1 ó 2 horas si es posible y dejarle que husmee y explore.
· Sáquele a pasear o vigílele después que hayan pasado 15 a 45 minutos de haber comido.
· Premie al cachorro con un paseo más largo cuando elimine. No le deje jugar con usted ni con otros perros antes de que elimine. Nunca vuelva a casa nada más acabar de eliminar ya que puede aprender que nada más hacerlo se acaba el paseo y entonces retrasará la eliminación por que lo asocia con la vuelta a casa y no hará el ejercicio suficiente.
CASTIGO
· El castigo no tiene virtualmente ningún papel. Los animales y las personas hacen asociaciones entre los actos y sus consecuencias; de esta forma es como aprendemos.
· Se debe asociar la corrección inmediatamente con la acción que necesita corregir. Producir un sobrésalto al animal con un estridente "no" acompañado con un ruido fuerte (palmada en una mesa), si vemos que el cachorro empieza a sentarse en cuclillas (preferentemente) o si está orinando o defecando (si llega tarde) en la alfombra, sin que lo asocie con nosotros (ej. Sin mirarle). Usar el nivel más bajo de estímulo necesario para lograr sobresaltarlo, para no generar miedo o fobias. Después de que el cachorro se sobresalte, agárrarlo y sacarlo a la calle y alabar (como una fiesta) al cachorro cuando orine o defeque en un substrato apropiado (alcorque de árbol, canaletas de desagüe, zona para perros, etc).
Se ha demostrado que aprendemos mejor y más rápidamente cuando las consecuencias de nuestros actos nos dejan sorprendidos. Sobresaltando al perro con un estímulo desagradable cuando lo cogemos en el acto (como hemos comentado) es la mejor manera de enseñarle a asociar que cuando se hace algo malo (eliminar inadecuadamente) existe una situación desagradable.
ORDENES BÁSICAS
• A todos los perros se les debe enseñar disciplina, modales y a responder a las demandas de los dueños. Ningún perro necesita ser castigado físicamente o verbalmente.
• Todos los cachorros deben aprender a sentarse y quedarse quietos antes de comer, pasear, beber, etc.
• La manera más rápida de enseñarle es con comida (pedazos diminutos de bizcochos o salchichas). Esta técnica le permite usar sólo órdenes de voz para que sus manos no distraigan al cachorro.
• Después se pueden agregar signos con la mano y otras señales. Sostener el obsequio - premio en una mano delante de la nariz del perro y cuando el cachorro adquiere la posición de sentado accidentalmente por primera vez dar el premio inmediatamente; gradualmente acercarle el obsequio – premio a su cuerpo hasta que retroceda y se siente en el suelo y repetir "siéntate" . Al instante abrir la mano y dar el obsequio y decir " buen cachorro " o similar. Cuando el cachorro madure, podemos empezar a hacerle distinguir entre el sentado y el echado y sólo le premiaremos cuando se tumbe "Plas" y cuando se siente ”Sit". Debemos educar gradualmente al cachorro.
Listado de tareas para la introducción de un Cachorro en casa
• Interacción con otros cachorros durante las 4 a 8 semanas de vida
• Interacción con las personas durante las 5 a 12 semanas de vida
• A partir de los 2 meses se le someterá a todos los ambientes que pueda ser sometido el animal cuando sea adulto (ruidos, aspirador, secador, lavadoras, coches, trafico)
• Tocarle todas las partes del cuerpo, cepillarle, abrirle la boca, cortarle las uñas, etc.
ENSEÑAR A ELIMINAR
• A partir de las 7 semanas, enseñarle siempre a eliminar fuera de la casa. Este es el momento en el que el perro elige el sustrato en el que eliminara pero hasta que llegue a los 6 ó 9 meses no dejara de tener errores. A partir de dicha edad si tuviese problemas de incontinencia fecal o urinaria habrá que hacerle una revisión veterinaria.
· Sacarle fuera cada 1 ó 2 horas si es posible y dejarle que husmee y explore.
· Sáquele a pasear o vigílele después que hayan pasado 15 a 45 minutos de haber comido.
· Premie al cachorro con un paseo más largo cuando elimine. No le deje jugar con usted ni con otros perros antes de que elimine. Nunca vuelva a casa nada más acabar de eliminar ya que puede aprender que nada más hacerlo se acaba el paseo y entonces retrasará la eliminación por que lo asocia con la vuelta a casa y no hará el ejercicio suficiente.
CASTIGO
· El castigo no tiene virtualmente ningún papel. Los animales y las personas hacen asociaciones entre los actos y sus consecuencias; de esta forma es como aprendemos.
· Se debe asociar la corrección inmediatamente con la acción que necesita corregir. Producir un sobrésalto al animal con un estridente "no" acompañado con un ruido fuerte (palmada en una mesa), si vemos que el cachorro empieza a sentarse en cuclillas (preferentemente) o si está orinando o defecando (si llega tarde) en la alfombra, sin que lo asocie con nosotros (ej. Sin mirarle). Usar el nivel más bajo de estímulo necesario para lograr sobresaltarlo, para no generar miedo o fobias. Después de que el cachorro se sobresalte, agárrarlo y sacarlo a la calle y alabar (como una fiesta) al cachorro cuando orine o defeque en un substrato apropiado (alcorque de árbol, canaletas de desagüe, zona para perros, etc).
Se ha demostrado que aprendemos mejor y más rápidamente cuando las consecuencias de nuestros actos nos dejan sorprendidos. Sobresaltando al perro con un estímulo desagradable cuando lo cogemos en el acto (como hemos comentado) es la mejor manera de enseñarle a asociar que cuando se hace algo malo (eliminar inadecuadamente) existe una situación desagradable.
ORDENES BÁSICAS
• A todos los perros se les debe enseñar disciplina, modales y a responder a las demandas de los dueños. Ningún perro necesita ser castigado físicamente o verbalmente.
• Todos los cachorros deben aprender a sentarse y quedarse quietos antes de comer, pasear, beber, etc.
• La manera más rápida de enseñarle es con comida (pedazos diminutos de bizcochos o salchichas). Esta técnica le permite usar sólo órdenes de voz para que sus manos no distraigan al cachorro.
• Después se pueden agregar signos con la mano y otras señales. Sostener el obsequio - premio en una mano delante de la nariz del perro y cuando el cachorro adquiere la posición de sentado accidentalmente por primera vez dar el premio inmediatamente; gradualmente acercarle el obsequio – premio a su cuerpo hasta que retroceda y se siente en el suelo y repetir "siéntate" . Al instante abrir la mano y dar el obsequio y decir " buen cachorro " o similar. Cuando el cachorro madure, podemos empezar a hacerle distinguir entre el sentado y el echado y sólo le premiaremos cuando se tumbe "Plas" y cuando se siente ”Sit". Debemos educar gradualmente al cachorro.
Listado de tareas para la introducción de un Cachorro en casa
1. Poner una campanilla al cachorro para que saber donde esta en todo momento; de esta manera podemos interrumpir y corregir lo que este haciendo
2. Poner el cachorro en un área deseada
· Inmediatamente después de despertarse
· Inmediatamente después de jugar (sobre todo si el cachorro retarda el juego voluntariamente)
·15 o 30 minutos después de cualquier comida
· Como mínimo 6 a 8 veces por día
· Cada 1 a 2 horas sería lo ideal
3. Restringir los movimientos del cachorro
4. Mantener un horario de comidas regular y ningún acceso a la comida después de 30 minutos
5. Pasear al cachorro con correa
6. No permitirle jugar hasta que no haya eliminado
7. Dar paseos de 15 a 20 minutos
8. Dejarle olfatear.
9. Situarse en un área pequeña (dar pasos pequeños)
10. Permitirle jugar y relacionarse después de haber eliminado
11. Recompensar al cachorro después de que elimine
12. Hacer las correcciones de forma apropiada (sobresalto)
13. Reforzar los olores (olores de otros perros y heces en zona correcta)
14. Usar gran variedad de substratos para eliminar
15. Usar órdenes vocales
16. Ser paciente
17. Usar para los residuos de olores un adecuado producto de limpieza
18. Proporcionarle juegos aeróbicos (saltos y carreras) en los momentos de no eliminación.
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Educación
lunes, 8 de enero de 2007
Programa NEGVEL
NADA ES GRATIS EN LA VIDA
El programa es sobresaliente porque es efectivo en una amplia gama de problemas. Un perro tímido se relajará más al saber que no tiene nada de lo que preocuparse, ya que su amo está a cargo de todo. Un perro que presiona demasiado para convertirse en el líder aprenderá que la posición no está disponible, y que su vida así será mucho más placentera.
Demanda de atención
El programa comienza eliminando la demanda de atención. Cuando tu perro se te acerca y hociquea tu mano como diciendo "¡acaríciame, acaríciame!" ignóralo. No le digas "no". No lo apartes. Simplemente pretende que no lo has notado. Esto ya ha funcionado para él, así que no te sorprendas si intenta atraer tu atención con más energía. Una vez que se da cuenta que esto ya no funciona, él se detendrá. En un escenario de jauría, los perros con mayor jerarquía pueden pedir (demandar) atención de aquellos de menor jerarquía, y no al revés. Cuando le prestas atención a tu perro cuando él te lo pide, le estas diciendo que el tiene mayor jerarquía que tu en la jauría. Los perros tímidos sufrirán el estrés de tener este poder y pueden tornarse impredecibles. Nunca saben cuando tú tomarás el mando, entonces nunca se relajarán. ¿Y qué pasa si ocurre algo que cause temor, como un extraño entrando a la casa? ¿Quién se encargará de eso? El perro tímido que demanda atención puede sentirse siempre al borde del precipicio, porque tiene más responsabilidad de la que puede manejar.
Aprendiendo quién es el jefe...
Algunos perros sienten que su habilidad de demandar atención es la confirmación de que son los "alfa" de la jauría, y es cuando se vuelven más difíciles de manejar cuando se les ordena sentarse o echarse, o alguna otra cosa. No es su estado de liderazgo lo que los estresa, sino la falta de consistencia. Puede que tengan lo que se necesita para ser los "alfa" o no, pero el hecho que no exista alguien en la jauría que sea claramente el líder es un problema aún mayor que si el perro asumiera el rol tiempo completo. Los perros son más felices cuando el orden en la jauría es estable. Y la tensión se crea por la constante fluctuación en el liderazgo de la jauría.
Arranques de Extinción
Tu perro ya sabe que puede demandar tu atención, y sabe lo que funciona para hacer que eso suceda. A partir de hoy, eso ya no funciona más, claro que él aún no lo sabe. El va intentar más duro para conseguir algo cuando la manera de conseguirlo ya no funciona. Si yo te doy $200 cada vez que golpeas tus palmas, aplaudirías bastante.
Cambiando de reglas
Pero si, de pronto, yo dejara de entregarte el dinero, a pesar que continúas aplaudiendo, aplaudirás más, aplaudirás más fuerte. Puede que te acerques a mí para asegurarte que he notado que estás aplaudiendo. Puede hasta que me grites "¡Hey! ¡Estoy aplaudiendo como loco! ¿Dónde está mi premio?" Si yo no respondo para nada, en ninguna forma, eventualmente te detendrás. Esto de aplaudir ya no funciona más. Ese último intento, el aplauso ruidoso y frecuente, es lo que se denomina un arranque de extinción. Ahora bien: si durante ese arranque de extinción yo cediera y te entregara tus $200, ya estás de regreso en el juego. Te llevará más tiempo dejar de aplaudir, porque acabas de aprender que si aplaudes lo suficientemente fuerte, durante más tiempo, a la larga obtendrás tu recompensa.
Insisto!!!
Cuando tu perro aprende que los comportamientos que solían lograr tu atención ya no funcionan más, él lo intentará más fuerte y tendrá una arranque de extinción. Si le prestas atención durante ese momento tendrás que trabajar mucho más para revertir el proceso nuevamente. Decir "no" o apartarlo no es precisamente el tipo de atención que él está buscando, pero sigue siendo atención. Ignorarlo completamente es la forma que funcionará más rápido y mejor.
Tú tienes el poder
Como humano y como dueño, tú tienes el control de todas las cosas que son maravillosas en esta vida para tu perro. Este es el secreto del éxito del programa. Tú controlas todos los recursos. Jugar, atención, comida, paseos, entrar y salir de la casa, ir a pasear en coche, ir al parque. Todo lo que tu perro quiere proviene de ti. Si él ha estado obteniendo muchas de estas cosas en forma gratuita, él no tendrá ningún incentivo para respetar tu liderazgo, o tu propiedad sobre todas esas cosas. Reitero, un perro tímido se sentirá estresado por esta situación, y un perro más dominante será difícil de manejar. Ambos prefieren que tú seas quien se haga cargo.
Algo a cambio de algo
Para implementar el programa sólo tienes que hacer que tu perro se gane el uso de tus recursos. ¿Tiene hambre? No hay problema, tan solo tiene que sentarse antes que su plato de comida se coloque sobre el piso. ¿Quiere jugar a la pelota? ¡Perfecto! Sólo tiene que echarse antes que la arrojes. ¿Quiere salir a pasear? Entonces debe sentarse para que le puedas poner su correa, y tiene que sentarse también mientras se abre la puerta, hasta que escuche la palabra que significa adelante. Cuando regresan de un paseo en coche tiene que esperar por la palabra que significa "sal del coche", aunque la puerta se encuentre totalmente abierta. No seas muy duro con él. El ya había aprendido que podía tomar todas las decisiones por sí solo. Tendrá una historia muy fuerte de estar en control cuando obtiene estos recursos. Haz valer estas reglas, pero ten presente que sólo está haciendo lo que se le enseñó a hacer, y que probablemente necesite algún tiempo para comprender las nuevas reglas.
Vas a prestar atención a cosas que probablemente nunca antes notaste. Cuando le des el alimento a tu perro, haz que se lo gane. No necesitas utilizar comandos de obediencia. Cualquier tipo de acción servirá. Si tu perro sabe dar la mano, dar la vuelta, o hablar, utiliza esos comandos.
Enséñale un comando para que vaya a su cama, o a algún lugar en particular. Cuando llegue a su lugar y se eche, dile "QUEDATE", y luego déjalo ir dándole un premio. El que tenga un lugar propio es muy útil para cuando llegan invitados, o por cualquier motivo que necesites que el perro se mantenga fuera del camino por un tiempo. También le enseña que andar libremente por la casa es un recurso que también está bajo tu control. Existen probablemente muchas otras cosas que tu perro percibe como recursos valiosos que no las he mencionado aquí.
El programa no debería ser un proceso largo y tedioso. Todo lo que necesitas hacer es hacer valer algún comando simple antes de permitirle acceso a lo que él quiere. La cena, por ejemplo, debería ser un encuentro de dos o tres segundos que consista en un "SIÉNTATE", "MUY BIEN" y luego colocarle su plato en el piso y alejarse para dejarle comer.
Atención y juego
Ahora que tu perro ya no es quien está al mando, tú tendrás que hacer un esfuerzo adicional para darle la atención y el juego que necesita. Llámalo, hazlo que se siente, y luego dale tanta atención como tú quieras. Haz que busque su juguete favorito y juega con él por tanto tiempo como tengan energías. La diferencia es que ahora eres tú quien inicia la atención y comienza el juego. El depende de ti ahora, mucho más que antes. Lo que más necesita él es tiempo de calidad contigo. Ahora es un buen momento para que te inscribas en una clase grupal de obediencia. Si su obediencia básica es de lo mejor, puedes inscribirlo en una clase de agilidad, u otra más demandante.
Pero... ¿debo "querer" menos a mi perro?
No significa que tienes que restringir la cantidad de atención que le prestas a tu perro. El concepto nos enseña acerca de quien inicia la atención (¡tú!), y no acerca de la cantidad de atención. Llama a tu perro cien veces al día para abrazarlo y besarlo si tu quieres. Tú puedes demandar su atención. Pero él ya no podrá demandar la tuya.
Al cabo de uno o dos días, tu perro comenzará a verte en una forma completamente distinta, y estará ansioso por aprender más. Usa esta oportunidad para enseñarle nuevas cosas, como dar la vuelta, o enseñarle a reconocer sus juguetes por su nombre, u otros objetos de la casa.
Si tu perro es tímido, verás que ahora está más relajado. Ya no hay motivos por lo que deba preocuparse mucho acerca de nada. Ahora tiene fe completa en ti como su protector y guía. Si tienes un perro más dominante, él estará feliz que la pelea por el liderazgo acabó, y su nuevo rol es el de una mascota devota y adorada.
El programa es sobresaliente porque es efectivo en una amplia gama de problemas. Un perro tímido se relajará más al saber que no tiene nada de lo que preocuparse, ya que su amo está a cargo de todo. Un perro que presiona demasiado para convertirse en el líder aprenderá que la posición no está disponible, y que su vida así será mucho más placentera.
Demanda de atención
El programa comienza eliminando la demanda de atención. Cuando tu perro se te acerca y hociquea tu mano como diciendo "¡acaríciame, acaríciame!" ignóralo. No le digas "no". No lo apartes. Simplemente pretende que no lo has notado. Esto ya ha funcionado para él, así que no te sorprendas si intenta atraer tu atención con más energía. Una vez que se da cuenta que esto ya no funciona, él se detendrá. En un escenario de jauría, los perros con mayor jerarquía pueden pedir (demandar) atención de aquellos de menor jerarquía, y no al revés. Cuando le prestas atención a tu perro cuando él te lo pide, le estas diciendo que el tiene mayor jerarquía que tu en la jauría. Los perros tímidos sufrirán el estrés de tener este poder y pueden tornarse impredecibles. Nunca saben cuando tú tomarás el mando, entonces nunca se relajarán. ¿Y qué pasa si ocurre algo que cause temor, como un extraño entrando a la casa? ¿Quién se encargará de eso? El perro tímido que demanda atención puede sentirse siempre al borde del precipicio, porque tiene más responsabilidad de la que puede manejar.
Aprendiendo quién es el jefe...
Algunos perros sienten que su habilidad de demandar atención es la confirmación de que son los "alfa" de la jauría, y es cuando se vuelven más difíciles de manejar cuando se les ordena sentarse o echarse, o alguna otra cosa. No es su estado de liderazgo lo que los estresa, sino la falta de consistencia. Puede que tengan lo que se necesita para ser los "alfa" o no, pero el hecho que no exista alguien en la jauría que sea claramente el líder es un problema aún mayor que si el perro asumiera el rol tiempo completo. Los perros son más felices cuando el orden en la jauría es estable. Y la tensión se crea por la constante fluctuación en el liderazgo de la jauría.
Arranques de Extinción
Tu perro ya sabe que puede demandar tu atención, y sabe lo que funciona para hacer que eso suceda. A partir de hoy, eso ya no funciona más, claro que él aún no lo sabe. El va intentar más duro para conseguir algo cuando la manera de conseguirlo ya no funciona. Si yo te doy $200 cada vez que golpeas tus palmas, aplaudirías bastante.
Cambiando de reglas
Pero si, de pronto, yo dejara de entregarte el dinero, a pesar que continúas aplaudiendo, aplaudirás más, aplaudirás más fuerte. Puede que te acerques a mí para asegurarte que he notado que estás aplaudiendo. Puede hasta que me grites "¡Hey! ¡Estoy aplaudiendo como loco! ¿Dónde está mi premio?" Si yo no respondo para nada, en ninguna forma, eventualmente te detendrás. Esto de aplaudir ya no funciona más. Ese último intento, el aplauso ruidoso y frecuente, es lo que se denomina un arranque de extinción. Ahora bien: si durante ese arranque de extinción yo cediera y te entregara tus $200, ya estás de regreso en el juego. Te llevará más tiempo dejar de aplaudir, porque acabas de aprender que si aplaudes lo suficientemente fuerte, durante más tiempo, a la larga obtendrás tu recompensa.
Insisto!!!
Cuando tu perro aprende que los comportamientos que solían lograr tu atención ya no funcionan más, él lo intentará más fuerte y tendrá una arranque de extinción. Si le prestas atención durante ese momento tendrás que trabajar mucho más para revertir el proceso nuevamente. Decir "no" o apartarlo no es precisamente el tipo de atención que él está buscando, pero sigue siendo atención. Ignorarlo completamente es la forma que funcionará más rápido y mejor.
Tú tienes el poder
Como humano y como dueño, tú tienes el control de todas las cosas que son maravillosas en esta vida para tu perro. Este es el secreto del éxito del programa. Tú controlas todos los recursos. Jugar, atención, comida, paseos, entrar y salir de la casa, ir a pasear en coche, ir al parque. Todo lo que tu perro quiere proviene de ti. Si él ha estado obteniendo muchas de estas cosas en forma gratuita, él no tendrá ningún incentivo para respetar tu liderazgo, o tu propiedad sobre todas esas cosas. Reitero, un perro tímido se sentirá estresado por esta situación, y un perro más dominante será difícil de manejar. Ambos prefieren que tú seas quien se haga cargo.
Algo a cambio de algo
Para implementar el programa sólo tienes que hacer que tu perro se gane el uso de tus recursos. ¿Tiene hambre? No hay problema, tan solo tiene que sentarse antes que su plato de comida se coloque sobre el piso. ¿Quiere jugar a la pelota? ¡Perfecto! Sólo tiene que echarse antes que la arrojes. ¿Quiere salir a pasear? Entonces debe sentarse para que le puedas poner su correa, y tiene que sentarse también mientras se abre la puerta, hasta que escuche la palabra que significa adelante. Cuando regresan de un paseo en coche tiene que esperar por la palabra que significa "sal del coche", aunque la puerta se encuentre totalmente abierta. No seas muy duro con él. El ya había aprendido que podía tomar todas las decisiones por sí solo. Tendrá una historia muy fuerte de estar en control cuando obtiene estos recursos. Haz valer estas reglas, pero ten presente que sólo está haciendo lo que se le enseñó a hacer, y que probablemente necesite algún tiempo para comprender las nuevas reglas.
Vas a prestar atención a cosas que probablemente nunca antes notaste. Cuando le des el alimento a tu perro, haz que se lo gane. No necesitas utilizar comandos de obediencia. Cualquier tipo de acción servirá. Si tu perro sabe dar la mano, dar la vuelta, o hablar, utiliza esos comandos.
Enséñale un comando para que vaya a su cama, o a algún lugar en particular. Cuando llegue a su lugar y se eche, dile "QUEDATE", y luego déjalo ir dándole un premio. El que tenga un lugar propio es muy útil para cuando llegan invitados, o por cualquier motivo que necesites que el perro se mantenga fuera del camino por un tiempo. También le enseña que andar libremente por la casa es un recurso que también está bajo tu control. Existen probablemente muchas otras cosas que tu perro percibe como recursos valiosos que no las he mencionado aquí.
El programa no debería ser un proceso largo y tedioso. Todo lo que necesitas hacer es hacer valer algún comando simple antes de permitirle acceso a lo que él quiere. La cena, por ejemplo, debería ser un encuentro de dos o tres segundos que consista en un "SIÉNTATE", "MUY BIEN" y luego colocarle su plato en el piso y alejarse para dejarle comer.
Atención y juego
Ahora que tu perro ya no es quien está al mando, tú tendrás que hacer un esfuerzo adicional para darle la atención y el juego que necesita. Llámalo, hazlo que se siente, y luego dale tanta atención como tú quieras. Haz que busque su juguete favorito y juega con él por tanto tiempo como tengan energías. La diferencia es que ahora eres tú quien inicia la atención y comienza el juego. El depende de ti ahora, mucho más que antes. Lo que más necesita él es tiempo de calidad contigo. Ahora es un buen momento para que te inscribas en una clase grupal de obediencia. Si su obediencia básica es de lo mejor, puedes inscribirlo en una clase de agilidad, u otra más demandante.
Pero... ¿debo "querer" menos a mi perro?
No significa que tienes que restringir la cantidad de atención que le prestas a tu perro. El concepto nos enseña acerca de quien inicia la atención (¡tú!), y no acerca de la cantidad de atención. Llama a tu perro cien veces al día para abrazarlo y besarlo si tu quieres. Tú puedes demandar su atención. Pero él ya no podrá demandar la tuya.
Al cabo de uno o dos días, tu perro comenzará a verte en una forma completamente distinta, y estará ansioso por aprender más. Usa esta oportunidad para enseñarle nuevas cosas, como dar la vuelta, o enseñarle a reconocer sus juguetes por su nombre, u otros objetos de la casa.
Si tu perro es tímido, verás que ahora está más relajado. Ya no hay motivos por lo que deba preocuparse mucho acerca de nada. Ahora tiene fe completa en ti como su protector y guía. Si tienes un perro más dominante, él estará feliz que la pelea por el liderazgo acabó, y su nuevo rol es el de una mascota devota y adorada.
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Educación
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